<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Laura Pouso &#8211; Con Sentido</title>
	<atom:link href="https://consentidomedios.uy/tag/laura-pouso/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://consentidomedios.uy</link>
	<description>Periódico de distribución gratuita en San José</description>
	<lastBuildDate>Fri, 02 Aug 2019 16:38:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-AR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.6.7</generator>

<image>
	<url>https://consentidomedios.uy/wp-content/cache/thumbnails/2019/02/cropped-LOGO-CON-SENTIDO-1-3-32x32.png</url>
	<title>Laura Pouso &#8211; Con Sentido</title>
	<link>https://consentidomedios.uy</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El crimen fue en Granada</title>
		<link>https://consentidomedios.uy/el-crimen-fue-en-granada/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-crimen-fue-en-granada</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adm]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Aug 2019 16:27:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte y Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico García Lorca]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Pouso]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://consentidomedios.uy/?p=1024</guid>

					<description><![CDATA[El 18 de agosto se cumplen 83 años del asesinato del poeta y dramaturgo Federico García Lorca. `El crimen fue en Granada` en 1936. El&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>El 18 de agosto se cumplen 83 años del asesinato del poeta y dramaturgo Federico García Lorca. `El crimen fue en Granada` en 1936. El poeta más universal de España fue fusilado por el franquismo en los primeros días de la Guerra Civil. Lo mataron `acusándolo` de `socialista, masón y homosexual`. Mientas el mundo entero admiraba a Federico como &#8216;el Homero español&#8217; y su popularidad crecía junto a la de sus numerosas declaraciones contra las injusticias sociales, se convertía, más y más, en un personaje incómodo para la derecha. Así que decidieron eliminarlo. Vamos a conmemorar su vida, sus letras, siempre. En este contexto, reproducimos la entrevista realizada por Laura Pouso a su reconocida biógrafa, Antonina Rodrigo.</p>
<p><strong>Laura Pouso</strong> entrevista a <strong>Antonina Rodrigo</strong>. Julio &#8211; Agosto 2019.</p></blockquote>
<p>Antonina Rodrigo es escritora, nació en Granada y ha dedicado su vida y su obra al estudio y reconstrucción de las biografías de García Lorca, Margarita Xirgu, Mariana de Pineda, Salvador Dalí por solo citar algunos de los más célebres. También ha rescatado a personajes menos conocidos, como la científica Teresa Toral, poniendo luz sobre sus actos y ha trabajado sobre muchos hombres y mujeres silenciados por décadas en España.</p>
<p>Su producción es extensa, variada y cada nuevo libro invita a la lectura del siguiente. Vino a Uruguay con ocasión del homenaje a Federico y motivada también por el deseo de visitar en Salto el primer monumento que, en el mundo, se erigió al poeta granadino. Es una biógrafa fuera de lo común, se siente y es una militante de la resistencia, de la búsqueda de la libertad. Antonina Rodrigo se muestra alegre y modesta pero atesora un conocimiento profundo de uno de los períodos más tristes de la historia de España. Su mirada es lúcida y no le teme a las palabras. Usted ha dedicado su vida a reconstruir memorias, estudiando la vida de otros. Eso la convierte, en una época, donde prima el individualismo, en una persona especial.</p>
<p>¿De dónde viene su pasión por las biografías? Yo trabajo, sobre todo, en la República, la guerra y el exilio porque es una parte de la historia que en España ha sido borrada, silenciada totalmente bajo el franquismo; luego cuando han llegado los socialistas no han hecho gran cosa, casi nada. Había una subvención para la memoria pero ahora la han quitado. Es decir que eso está muy silenciado, no importa el exilio, ni la guerra, ni aquella gente que murió por la libertad y la República, no importa. Hacen cuatro cosas, de lavado de cara, pero realmente no les interesa.</p>
<p>La persona que ya ha escrito su biografía me importa menos puesto que ya está salvada, pero esa gente que está metida en el hoyo y la sacas por los pelos y dices: mira, aquí hay una persona digna. Dignas son todas las que estuvieron en el exilio porque lo pasaron fatal, todas se merecen un recordatorio pero a algunas no podemos acceder. Al menos si tienes los nombres y sabes un poco de lo que ha sido su lucha ya queda para la historia.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-1027" src="https://consentidomedios.uy/wp-content/uploads/2019/08/garcia-lorca.jpg" alt="" width="620" height="456" srcset="https://consentidomedios.uy/wp-content/uploads/2019/08/garcia-lorca.jpg 620w, https://consentidomedios.uy/wp-content/uploads/2019/08/garcia-lorca-300x221.jpg 300w" sizes="(max-width: 620px) 100vw, 620px" /></p>
<p>¿La reconstrucción de esa memoria es una forma de resistencia? Yo sigo militando, ahora ya no milito en la clandestinidad, pero para mí esto es seguir mi militancia y el compromiso mío con la sociedad o al menos con aquella gente. Empecé así. Hice la biografía de Mariana de Pineda, que es una mujer que muere por la libertad, que tiene que ver mucho con Margarita Xirgu y con Lorca. Porque luego a Federico nadie le quiere estrenar la obra y Margarita se la estrena. Aquello fue un acto heroico, eso Federico no lo olvida nunca. Ella lo saca por primera vez a un escenario como dramaturgo, es su madrina y eso es muy importante que se sepa. Y ya siempre siguen juntos porque los dos, más allá de actriz y dramaturgo, eran personas con compromiso.</p>
<p>Ellos siguen en aquella España de los años veinte, donde hay una dictadura de Primo de Rivera, donde hay mucha represión. Durante la represión de los mineros en Asturias, ellos están con los mineros, hacen cosas por las mujeres, las miles de viudas que quedaron. Su vida es de militancia desde que ellos se conocen y por eso, forman un tandem tan extraordinario, porque son personas con un compromiso. La obra de Federico tiene compromiso, claro, sobre todo para la mujer, porque está diciendo: &#8220;despertad, despertad&#8221;, tanto en Yerma, en Bodas de sangre, en Bernarda…esas leyes castradoras que había para la mujer durante tanto tiempo.</p>
<p>Ellos dos forman una pareja maravillosa. Una dupla muy vinculada a la historia del Uruguay… Claro, en Salto se erigió el primer monumento que se dedicó a Federico en el mundo y luego fueron los brasileños. Pero lo primero fue aquí. Ese monumento es una cosa hermosísima porque es el muro del que él habla, al lado de un río. Cuando conocí esto yo como loca de contenta y admirada y llena de gratitud hacia vosotros.</p>
<p>Yo hablo siempre de Uruguay, de una manera o de otra, con gratitud. Hace veinticinco años yo estuve aquí y ahora he venido a conocer el monumento, entre otras cosas. Más allá de Margarita es importante la relación de Federico con Barradas. Barradas es un personaje que yo quiero muchísimo, porque era una persona muy modesta, muy humilde, muy artista, muy buena gente, que pasaban un hambre él y su familia increíble, en Hospitalet. La primera exposición que se hizo allí de Barradas la hice con Clarina Vicens, que es una uruguaya radicada en España.</p>
<p>Cuando Lorca viene aquí a presentar sus obras tiene la valentía y la decencia de ir al cementerio y decir a los periodistas que lo rodeaban como un enjambre: &#8220;lo que me dais a mí se lo quitasteis a Barradas que murió en la más abyecta hambre y necesidad.&#8221; Es un acto de valentía porque ya en el año 34 es un tío que está siendo perseguido, porque a Federico empieza a perseguirlo la derecha, la monarquía, los aristócratas, los fascistas, los ricachones, es decir toda esa derecha terrible empieza a tenerlo en la mira. Y luego ya en el año 35 cuando dice que en Granada existe la peor burguesía del mundo…aquello ya fue el puñal.</p>
<p>Por ejemplo cuando estrena Yerma el teatro está lleno de policías porque quieren sabotear la obra. Pero esa obra tiene un mundo maravilloso, entonces el público va cayendo en aquel clima de lirismo, de poesía, de drama, de imágenes bellísimas que nos llevan a la tragedia, entonces la gente se va aplacando y no pasa nada. Federico da su vida por la libertad, es un meritazo lo de Lorca, es una maravilla de persona, que está con el pueblo, que escribe para el pueblo. Federico es tan grande, siempre da una cosa de enseñanza, de libertad, de limpieza y de belleza.</p>
<p>Nosotros, niños granadinos, nos hemos criado sin la poesía de Lorca porque estaba prohibida. Teníamos derecho a conocer ese teatro infantil de Lorca, esas poesías infantiles. Yo se las enseño a los niños, porque yo doy clases y conferencias donde me llaman porque tengo una pensión de 407 euros. Con todo lo que usted ha aportado y aporta para la reconstrucción de la memoria… Pues sí eso dice la gente: con la obra que tienes era para que vivieras de los derechos de autor. Pero bueno, yo sigo.</p>
<p>Trabajar te da vida y hacer algo que a lo mejor los otros no se atreven porque son timoratos y están en el pesebre. Yo llamo estar en el pesebre a los que están con el gobierno, es una cosa que me he inventado yo. Yo les digo que están en el pesebre porque comen de allí. Todas estas cosas te dan cada hachazo, pero da igual, siempre hay gente que te entiende y que sabe que eres una muerta de hambre pero que sigues ahí, no con el hacha sino con la razón levantada.</p>
<p>Esto es así y se acabó. ¿Escribir biografías es una excusa para decir otras cosas? Claro y revitalizar a aquellas personas que hicieron aquellas cosas tan extraordinarias, que no se olviden. El arte y la cultura pueden salvar al mundo porque es un camino de luz, de limpieza.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;No escribo para salvar al mundo&#8221;</title>
		<link>https://consentidomedios.uy/no-escribo-para-salvar-al-mundo/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=no-escribo-para-salvar-al-mundo</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adm]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Jul 2019 15:36:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte y Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Pouso]]></category>
		<category><![CDATA[teatro]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://consentidomedios.uy/?p=1007</guid>

					<description><![CDATA[El teatro político de Gianina Carbonariu. Por Laura Pouso. Aún cuando se intente no caer en los estereotipos de cualquier índole, ni en los lugares&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>El teatro político de Gianina Carbonariu.</p>
<p>Por <strong>Laura Pouso</strong>.</p></blockquote>
<p>Aún cuando se intente no caer en los estereotipos de cualquier índole, ni en los lugares comunes, ni en las imágenes archivadas en algún lugar del inconciente colectivo o individual, para ciertas generaciones será -tal vez- inevitable pensar en Rumania y no evocar un país pobre, aniquilado por una larga dictadura, con una economía en transición cuyas dificultades son de las más importantes de Europa del Este.</p>
<p>Rumania se figura en la mente como un aluvión de imágenes de registros filmados que abarcan desde la ejecución de los genocidas Nicolae Ceaucescu y su esposa en la mañana de navidad de 1989 al 10 absoluto de la prodigiosa Nadia Comanesci en las Olimpíadas de Montréal del 76 ́. A fines de la década de los 80 ́, como para otras tantas y cruentas dictaduras de Europa del Este, el comunismo dejaría en Rumania paso al liberalismo; una suerte de espectacularización del capitalismo invadiría las ciudades y pueblos del país con la ilusión de habitar un suelo donde por fin todo se podría vender y comprar.</p>
<p>Sin embargo, el american dream adquiriría muy rápidamente un retrogusto amargo y pasaría a transformarse en desesperación. En esos flashes se cuelan también secuencias que incluyen a los niños mendigos de las calles de Bucarest, los tradicionales huevos de Pascua decorados y los paisajes campestres con música festiva. Rumania es todo eso y más sin duda, es también el país del coraje y de la dignidad. En el paisaje político y social todo parece haber cambiado de manera vertiginosa en los últimos diez años.</p>
<p>Y de esa Rumania lejana y cercana a la vez, poco conocemos de su teatro más allá de la figura emblemática de Eugene Ionesco (1909-1994) que probablemente sea más heredero de la tradición cultural francesa que de la de su propio país. Sin embargo, en los últimos años aparece en la escena una presencia femenina intensa, creativa, brillante: la de Gianina Carbonariu. Nacida en el seno de una familia de obreros en Piatra Neamt, una ciudad industrial de Moldavia, se forma en la Rumania post-comunista.</p>
<p>Egresada de la Universidad Nacional de Teatro Luca Caragiale de Buscarest, funda con tres otros jóvenes compañeros de generación el colectivo DramaAcun, una estructura que apunta fuertemente a renovar el medio teatral rumano, demasiado amparado en un modelo clásico y conservador, apostando a dar valor a las escrituras contemporáneas locales. En ese movimiento, destaca sin duda con la impronta de su teatro político Carbonariu, quien sin concesiones y con una frontalidad que no deja de sorprender, narra –apoyada en una estética personal, tanto en la escritura como en la puesta en escena- un mundo que oscila entre la rebelión y la desesperación.</p>
<p>&#8220;Me interesan las historias que se dan a mi alrededor, las que probablemente no van a quedar en los libros que cuentan la gran Historia. Me interesa la denuncia de una realidad que cambia su rostro sin cesar, pero que no cambia tan rápido en los niveles más una sociedad minada por la crisis, abandonada a la corrupción, al capitalismo salvaje, a la mercantilización a ultranza&#8221;, comenta.</p>
<p><strong>Rumania como tema.</strong><br />
Autora de unas veinte piezas, su metodología de trabajo se asemeja a la de muchos otros creadores contemporáneos que ponen el foco en la realidad y parten de ella para concebir universos ficticios, sin dejar de proyectar en ellos sus preocupaciones políticas y su cuestionamiento a los distintos modelos hegemónicos de los poderes macro económicos. Carbonariu se considera más una hacedora de espectáculos, una directora de escena, que una dramaturga en el sentido estricto del término y no deja de sorprenderse cada una vez que uno de sus textos es traducido a otras lenguas y montado por otros directores y que sus historias adquieren independencia o vuelo propio saliendo del contexto que les diera origen.</p>
<p>Trabaja tomando como punto de partida la realidad, sobre la base &#8220;de documentos y entrevistas el texto emerge, luego, a partir de esos materiales y el trabajo en el escenario.&#8221; Su producción adquirió relevancia por fuera de su país de origen a partir del estreno de su obra Stop de Tempo (2004) en algunos festivales internacionales y en particular tras ser montada en el Royal Court Theather de Londres y en la Schaubune de Berlín. La obra, con vértigo de road movie, cuenta la historia de tres jóvenes rumanos que se encuentran por casualidad en una discoteca.</p>
<p>Aburridos, inventan un proyecto: cortar la luz en todas las discotecas, restaurantes y supermercados de la ciudad. Muchos otros estrenos se han sucedido desde entonces y sus creaciones han sido frecuentes en los grandes circuitos de distribución internacional de espectáculos. Sin embargo, la creadora continúa instalada en su país de origen, produciendo desde allí con su grupo: &#8220;La situación en Rumania me interesa siempre y me influencia mucho.</p>
<p>No quiero específicamente hacer una crónica de este período, pero estamos viviendo unos años muy interesantes. Escribo como reacción a los discursos impuestos en la era comunista y desarrollados después de 1989 por los nacionalistas: quiero dar mi visión muy personal de Rumania y de lo que está pasando ahí. No se trata de describir Rumania sino de luchar contra los clichés de los años 90 ́, clichés nocivos y reductores.</p>
<p>Los rumanos tienen dos maneras de atribuirse una identidad: o bien se sienten vagos e inútiles o bien se ubican en el centro del universo&#8230;son dos perspectivas extremistas; por mi parte trato de ser lúcida, para construir mi propia identidad.&#8221;</p>
<p>En Solitaritate,(2015), uno de sus proyectos más recientes, la autora estructura la obra a partir de 5 cuadros que presentan situaciones basadas en casos reales y apuntan a desconstruir ciertos estereotipos frecuentemente asociados con la era Ceaucescu y escribir para el espectador de su tiempo &#8220;no hay muchos espectáculos que hablen de la realidad de Rumania y la clase media siente curiosidad por ver un teatro que hable de su propia vida&#8230;gracias al boom económico empezó a prosperar pero después de la crisis del 2008 vino la caída. El individualismo, la lucha por la supervivencia tomaron la posta, inclusive en las familias&#8221;, constata.</p>
<p>Al ser entrevistada a menudo señala &#8220;no escribo para salvar al mundo&#8221; sino que dirige su intención más bien a &#8220;invitar cada noche a una comunidad a sentarse junta a reflexionar.&#8221; Y destaca que los temas que la interpelan y sobre los que pretende provocar la reflexión son válidos &#8220;para toda Europa, donde vemos bien si tomamos como ejemplo la cultura como cada teatro intenta sobrevivir&#8230;pero si no intentamos vivir juntos, corremos el riesgo de morirnos todos.&#8221; Esta Rumania, entonces, no se siente tan lejos.</p>
<p>La gran semilla del teatro político parece estar germinando en la escena de Gianina Carbonariu que retomando el modelo de la integración.</p>
<blockquote><p>Foto: Kiosko Teatral.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La causa de la melancolía: Angélica Liddell</title>
		<link>https://consentidomedios.uy/la-causa-de-la-melancolia-angelica-liddell/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-causa-de-la-melancolia-angelica-liddell</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[adm]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 Jul 2019 17:26:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte y Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[Laura Pouso]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://consentidomedios.uy/?p=892</guid>

					<description><![CDATA[Dramaturga, directora, escenógrafa, actriz; radical, provocadora, libre y dueña de una poética personal en un universo que aún sigue esperando de lo femenino otras formas&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Dramaturga, directora, escenógrafa, actriz; radical, provocadora, libre y dueña de una poética personal en un universo que aún sigue esperando de lo femenino otras formas sujetas a toda suerte de convencionalismo, la catalana Angélica Liddell irrumpe en la escena teatral sobre fines de los 80’ para quedarse y no dejar de sorprender e interpelar con la fuerza de su lenguaje.</p>
<p>Por: <strong>Laura Pouso</strong>. Actriz, Productora.</p></blockquote>
<p>Algo se ilumina cuando aparece en el panorama un artista que desde la ética o la resistencia no acepta rendirse ante lo hegemónico, ya sea el poder o el gobierno de turno esperando hasta la idiotez el merecer sus favores, ya sea ante la supremacía de una idea, o de una estética instalada y venerada. Algo se ilumina cuando aparece alguien que se aferra a sus convicciones y tiene la capacidad de decidir hasta cuánto está dispuesto a ceder abajo del escenario para liberarse de todo límite cuando esté sobre él. Eso hace al artista total, al que combate contra sí mismo y no contra los otros.</p>
<p>No deja de llamar la atención, provoca e incluso hiere. Ese es el lugar que ocupa hoy en la escena Angélica Lidell (1966) quien viene desarrollando una carrera personal y lúcida tanto desde su escritura dramática -muy prolífica por cierto- como desde la puesta en<br />
escena, la performance, la interpretación. Tan resistida y criticada como venerada y elogiada, su trabajo cosecha rechazo en algunos pero también admiración y fanatismo en muchos<br />
otros. En 1993, Liddel funda su compañía Atra Bilis, nombre que remite a una expresión latina que la antigua medicina usaba para calificar el humor negro y espeso que consideraban la causa de la melancolía. Poco a poco, su presencia ha sido una constante en los escenarios de Europa, particularmente en Francia cuyos estrenos son recibidos por plateas colmadas y la ovación de la crítica.</p>
<p>Su carrera no ha corrido la misma suerte en su país natal donde, si bien ha recibido varios premios, sus creaciones son rara vez programadas por fuera del Festival de Otoño de Madrid. Esto la ha llevado a expresar su deseo de no volver a presentarse con su compañía en España: “He llegado al tope del desprecio que uno puede soportar. La omisión deliberada ha sido sistemática. Por primera vez en mi vida he conocido el respeto estando en el extranjero. El contraste ha sido brutal y la herida será muy difícil de cerrar (&#8230;) La paradoja es que mientras me dedicaban tesis y me daban premios, mis espectáculos no eran programados en ningún teatro en España.”</p>
<p>Su trayectoria internacional ha conocido, sin embargo, mejor suerte; la artista ha sido programada muchas veces en el Festival de Aviñón, y lo será también en la edición de este año, la número 70 del festival, junto a creadores como Krystian Lupa o Ivo Van Hove. En ese marco, estrenará ¿Qué haré yo con esta espada?; conmovida por la violencia de Issei Sagawa el estudiante japonés culpable de asesinato y canibalismo contra una compañera de clase de la Sorbona y por los asesinatos ocurridos en los atentados de París en 2015, la dramaturga y directora toma como piedra de toque estos acontecimientos para la creación de este espectáculo.</p>
<p>“El hombre lleva dentro las posibilidades del horror&#8221;, afirma Liddel. El gran trauma de Occidente después del nazismo es que nadie se puede convertir en una persona mejor a través del humanismo o de la cultura. Pero la función del arte sigue siendo ayudar a conocer la realidad y sobre todo el alma humana, ayudar a descubrir la relación con el mundo, pero no a través de tu cotidianeidad. Cuando propones una obra, la realidad se duplica: por una parte está la realidad del espectador, y por otra la de aquello que estás contando. Ese conflicto de realidades es fundamental para entenderse uno mismo y para entender el mundo. Lo que ocurre es que la gente no se relaciona con el mundo y con los acontecimientos que le rodean a través del arte, sino a través de la información. El arte está para proporcionar conocimiento. Esa diferencia entre la información y el cono- cimiento está convirtiendo nuestra sociedad en una sociedad absolutamente idiotizada, sin ningún crecimiento ni moral ni ético.”</p>
<p>Como se suele considerar, la obra de arte contemporánea se completa a sí misma con la presencia del espectador quien hoy, más que nunca tentado por una pluralidad desbordante de ofertas de toda índole, sigue creyendo encontrar en el teatro un camino. Comprometida con su tiempo y con la comunión espiritual con quienes reciben su trabajo Liddell cree que “la gente sigue yendo al teatro con la idea de ver el misterio. (&#8230;)Creo que hay que tener muy en cuenta al espectador, no en cuanto a la rentabilidad económica ni a la necesidad de entretenerle, sino en lo que tú pretendes de ese ser humano, de esa conciencia individual que va a hacer el esfuerzo de unirse a tu propia conciencia individual.</p>
<p>Son conciencias individuales que se unen, grandes esfuerzos individuales que se juntan en ese ritual de conflictos que es la misa escénica, la congregación. Es algo muy primitivo. Por eso no me gusta prescindir de la idea de público, no me gusta prescindir para nada. Uno se siente como diciendo ‘¡Dios mío!, ¿les haré sentir algo?’. Estoy tan preocupada por los senti- mientos de esa gente, por lo menos que sientan algo, ¡algo!”</p>
<p>Desde la experiencia sus espectáculos desarrollan una muy bienvenida vivencia subjetiva íntima y colectiva a la vez, una manera de vivir el teatro como espectador que significa asistir a un cuerpo expuesto y exponerse a atravesar un camino incierto e intenso. Pero Liddel no solo se anima al exceso escénico ritual, tan arcaico como el teatro mismo, sino que arriesga también una mirada sobre el sistema que alberga su trabajo como creadora y que por momento sufre anquilosado por su propia perversión: “Con nuestra compañía ocurre un fenómeno extrañísimo, te encuentras atrapada entre el snob ultramoderno y el dramaturgo canónico. Es una especie de tenaza. Y por otra parte hay una figura que es la del programador estrella. Es el criterio del programador el que legitima tu calidad y tu supervivencia. En fin, que la obra raras veces depende de sí misma. Hemos llegado a un teatro de encargo, sin vida, sin proceso. Se ha dejado de entender el teatro como algo perteneciente al humanismo, a la política, al arte, al tiempo. El teatro ha acabado siendo un taller de mediocres vanidosos, y de buscadores de fórmulas exitosas.”</p>
<p>El sentimiento íntimo y el colectivo no pueden disociarse en el teatro de Liddel, narrando en la escena sus propios dolores narra los de los otros, la de los inmigrantes clandestinos que mueren ahogados intentando alcanzar las costas españolas, o las de las víctimas de los verdugos que pueblan el planeta. Cuestionada por su crudeza, por su tendencia al exceso, responde sin tapujos que la gente tolera ver por televisión una realidad que cuando se vuelve carne en el teatro les resulta a veces intolerable. Así encuentra en el escenario el lugar ideal para la metamorfosis del espíritu en materia y la transformación del hecho teatral en un gesto de supervivencia contra el letargo del aburrimiento, contra la amenaza de la pérdida de lo profundamente humano.</p>
<p>Y conmueve, cómo conmueve.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
