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	<title>editorial &#8211; Con Sentido</title>
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	<description>Periódico de distribución gratuita en San José</description>
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		<title>Planilla Excel</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Nov 2019 00:40:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[editorial]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
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					<description><![CDATA[Editorial. Por Mariana Rabinovich López. Así nos quedó la cabeza el 24 de noviembre a la noche. Como planilla Excel. Me he reído tanto de&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>Editorial. Por <strong>Mariana Rabinovich López</strong>.</p>
<p>Así nos quedó la cabeza el 24 de noviembre a la noche. Como planilla Excel.</p></blockquote>
<p>Me he reído tanto de nervios esa noche y he gritado, como en las de los fallos de Carnaval; (bue, más o menos). O como cuando años ha me interesaban los resultados de los Oscar. Me atacaba el nervio gracioso, temblón, de los velorios. Taquicardias mientras abrían los sobres revelando al triunfador de las ternas. Debería quizás darme vergüenza, pero ni ahí. Algo así sentí el domingo de noche&#8230;</p>
<p>Algunas cosas quedaron tan meridianamente claras tras las elecciones presidenciales Uruguay 2019, que el resultado nos parte pasmosamente al medio. Hemos terminado esta jornada cívica y las horas consiguientes, no muy tristes los derrotados, ni tan felices los ganadores. No hubo lugar para el estallido de festejos salvajes, desgarramientos de vestiduras cual hinchada futbolera tras la cuarta caja de vino y el gol decisivo pasada la hora.</p>
<p>No pudimos sacarnos el gusto –afortunadamente-, de insultar a nuestros prójimos rivales entre vítores enajenados unos, ni llantos desconsolados, los otros. ¿Es posible que la mitad del país piense que lo mejor para todos es un proyecto de gobierno, y la otra mitad, el contrario? Unos piensan que cambiar está bueno. Los otros que lo conseguido ha valido todas las penas, incluso este resultado a cuadritos. Parece que sí. ¿Fue el cínico e irreverente “letrista de Dios” del Carnaval, quien nos mandó a rezar hasta a los ateos, ante la planilla Excel expuesta en cada TV?</p>
<p>El absurdo de Ionesco, la Ley de Murphy uruguaya. Acá en este paisito, podemos estar orgullosos de cosas importantes: al final, no todo da lo mismo. La mayoría de quienes votarían a un Lula, no votarían a un Bolsonaro por rabia. Acá, la mayoría de los ciudadanos no tienen el grado de fragilidad borderline ideológica necesaria para votar a los Kirchner Fernández en una elección, a los Macri en la que sigue, y de vuelta a los Fernández. Porque se entiende –al menos exactamente a medias-, que detrás y antes que los candidatos, están las ideologías. Qué alivio! Y qué desasosiego! En partes iguales. Sí. ¿O no?</p>
<p>El desconcierto ante la pifia de las encuestadoras, a estas alturas en reiteración real durante décadas ya, no debería ser tal. Pero igual se siente. A mí me da bronca. Y desconfianza. Y eso es lo primero que quiero subrayar. ¿Por qué los medios de comunicación –TODOS, sólo con honrosas excepciones aisladas de algún programa o periodista puntual-, hacen la vista gorda haciéndoles el juego a estas empresas, como que no pasa nada y cualquiera se equivoca? Desconfío. Y la verdad no tengo pruebas, pero tampoco dudas. Tienen que ser intereses en común, pautas publicitarias, negocios. No sé los detalles, pero sí que es así.</p>
<p>Otra explicación no puede existir para los “errores” de las encuestadoras, que además siempre vuelcan desbarrancando hacia el mismo bando, resguardándose en falacias técnicas posibles, márgenes de error probables, efectos huracán de última hora generados por alguna declaración demencial de candidato peligroso&#8230; ¿Debería haber dos “Frentes Amplios”? Uno sería el Frente Amplio que ya existe. El otro, el Frente Amplio multicolor. En la histórica segunda vuelta que tuvo lugar ayer, nuevamente se demostró la vocación democrática y el compromiso ciudadano de los uruguayos. No lo digo por chauvinista. Tengo amigos de todos los palos, pelos y temas. Amigos realmente amigos, a los que confiaría mi vida. No sabría decir hoy&#8230; mientras escribo esto, 25 de noviembre, exactamente qué siento&#8230;</p>
<p>La noche de ayer ante la planilla excel compartida con una de esas grandes amigas de la vida y un par de cervezas, me dejó aplanada de sorpresa y ansiedad&#8230; Hoy, quizás lo más importante que tengo para compartir sea algo así: Estoy orgullosísima de ser coherentemente uruguaya. Es un alivio. El respetuoso resultado de esta elección. Me parece lógico e ideológicamente digno. ¡Vamos por más!</p>
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		<title>¿Eres realmente libre&#8230;?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[adm]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Jul 2019 00:42:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[editorial]]></category>
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					<description><![CDATA[“Sólo los que intentan cosas absurdas son capaces de lograr cosas imposibles.” Don Miguel de Unamuno. EDITORIAL. Julio 2019. A la “Gran Democracia del Norte”,&#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>“Sólo los que intentan cosas absurdas son capaces de lograr cosas imposibles.” Don Miguel de Unamuno.</p>
<p><strong>EDITORIAL. </strong>Julio 2019.</p></blockquote>
<p>A la “Gran Democracia del Norte”, los Estados Unidos de América, se les admira tanto como se les teme. Se les quiere, pero más se les odia. Se les toma como ejemplo de todo lo bueno y de todo lo malo. Pero es punto de referencia ineludible para pensar en posibles futuros.</p>
<p>Allí, en el corazón del imperio, ¿quién habla de socialismo democrático contra la oligarquía y el autoritarismo? &#8216;Bernie&#8217; Sanders lo hace. Bernard Sanders es un político estadounidense y Senador de los Estados Unidos por el estado de Vermont. Fue candidato en las elecciones primarias del Partido Demócrata para las elecciones presidenciales de 2016 en dicho país. Perdió contra Hillary Clinton y ahora, con 77 años, está nuevamente en campaña. Este Senador demócrata que se define como socialista en los EE.UU., interpela la realidad cuestionando los grados de &#8216;libertad&#8217; de los que supuestamente goza su país.</p>
<p>Lo hace a través de una batería de interrogantes muy bien pensadas que nacen de la realidad misma que observa. Esas interrogantes son: “¿Eres realmente libre si no puedes ir al médico cuando estás enfermo o si te enfrentas a una quiebra financiera cuando sales del hospital?” “¿Eres realmente libre si no puedes pagar las medicinas recetadas que necesitas para seguir viviendo?” “¿Eres realmente libre cuando gastas la mitad de tus limitados ingresos en vivienda y te ves obligado a pedir dinero prestado a una agencia de crédito -según tu salario- a una tasa de interés del 200%?” “¿Eres realmente libre si tienes setenta años y te ves obligado a trabajar porque no tienes una pensión o no tienes suficiente dinero para jubilarte?” “¿Eres realmente libre si no puedes ir a la universidad o a una escuela de formación profesional porque tu familia no tiene los ingresos necesarios?” “¿Eres realmente libre si te obligan a trabajar sesenta u ochenta horas a la semana porque no puedes encontrar un trabajo que pague un salario digno?” “¿Eres realmente libre si eres madre o padre con un recién nacido, pero estás obligado a volver a trabajar inmediatamente después del nacimiento porque no tienes un permiso familiar pagado?” “¿Eres realmente libre si eres propietario de una pequeña empresa o agricultor familiar que tiene que cerrar por las prácticas monopólicas de las grandes empresas?” “¿Eres realmente libre si eres un veterano que arriesgó su vida para defender este país y ahora estás durmiendo en la calle?”</p>
<p>Bernie Sanders declara: &#8220;Hoy en día, propongo completar el trabajo inacabado de Franklin Roosevelt y el Partido Demócrata, haciendo valer una declaración de los derechos económicos del siglo XXI. Ello significa el derecho a un trabajo con un salario decente; el derecho a la seguridad social; el derecho a una educación de calidad; el derecho a una vivienda asequible; el derecho a un medio ambiente limpio; y el derecho a una jubilación garantizada.”</p>
<p>Hay grados de libertad y situaciones variadas según países y sistemas. Cuando vemos hasta dónde los cuestionamientos de Sanders a las libertades que realmente disfrutan sus coterráneos, muestran una realidad cruda y cruel, no podemos menos que comparar. Esto lo dice un candidato a la Presidencia de Estados Unidos; no da lugar a dudas maliciosas. Sí, podemos comparar con nuestra pequeña realidad. También podemos sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado, de lo que ya tenemos. Aunque socialmente falte mucho todavía.</p>
<p>También debemos sentirnos satisfechos al pensar en todo lo que todavía podemos mejorar nuestras realidades cotidianas. Para que –aunque suene a slogan de campaña- “Los más infelices sean (realmente) los más privilegiados”, como dijo Artigas. Para que –de una vez por todas- “Naides sea más que naides”, como lo quiso Aparicio.</p>
<p>Y para que no pase al olvido lo que pregonó Don “Pepe”: “Es necesario que los pobres vivan mejor, que sean felices, que no tengan para ellos solamente la tarea, en tanto para los demás queda el bienestar. Es eso lo que deben hacer los gobiernos.”</p>
<blockquote><p><em>Caricatura: Raúl Curbelo Belén.</em></p></blockquote>
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